Conozco el infinito diminuto
y también el instante eternizado
por desamor, amor acongojado
y he visto al decidido, irresoluto,
mudar lo relativo en absoluto,
al indocto exhibiéndose ilustrado,
al recio petulante doblegado
y convertirse el ingenuo en astuto,
del unicornio he visto sus dos ojos,
al galante expresar su grosería,
permutar el dolor por alegría,
deshilar del absurdo los cerrojos
de una paradoja y su behetría,
retoñando en una bella aporía. |